El otro día mi filosofa particular favorita me hizo una pregunta más difícil de responder de lo que a primera vista puede parecer: ¿ Tu cuando sales con alguien, quieres que te necesite o te es suficiente con que te quiera?.

¿Pregunta tonta? Puede que lo sea, pero yo me he pasado dos días dándole vueltas, y como para mi este es el sitio donde dar rienda suelta a mis razonamientos he pensado que quizás la solución sea escribir y darle vueltas, a ver que es lo que sale.

Mi respuesta en aquel momento fue clara y la mantengo – en parte-  En una relación es importante que ambas partes mantengan su autonomía, que sean capaces de actuar por su cuenta, es decir que sea una relación basada en el amor, el cariño y el respeto y no una relación de dependencia.  Pero… ¿ donde esta la marca que separa la necesidad afectiva de estar con otra persona y la dependencia?, es decir, en que punto necesitamos estar con alguien porque queremos y cuando verdaderamente somos incapaces de estar sin esa persona a nuestro lado.

Visto desde el otro lado, por decirlo de alguna forma, creo que a todos nos gusta que las personas a las que queremos recurran a nosotros cuando les pasa algo, cuando necesitan ayuda, consejo o simplemente hablar y desahogarse, o dicho de otro modo que vengan a nosotros cuando nos necesiten.  Así que en cierta forma nos gusta que los demás nos necesiten, ¿eso significa que nos gusta crear dependencia en los demás?, es más ¿ eso es dependencia?.

Como no  es mi intención aburrir a nadie, y parece que están surgiendo mas preguntas de las que respondo diré mi pequeña conclusión: Los seres humanos por definición somos sociales, es decir, necesitamos a más personas para poder vivir bien y desarrollarnos como individuos, el grado de relación y dependencia que se crea con las personas del entorno dependen de nosotros, y lo importante es aprender a encontrar el equilibrio entre nuestra independencia ( necesaria) y nuestra necesidad de convivir ( imprescindible).