Esta noche es de esas noches en que, aunque sé que es imposible, el aire me
huele a salitre, que noto la suave brisa que llega a mi cara después de haber acariciado la arena al salir del mar.
De esas noches en que si cierro los ojos, me parece oir las olas rompiendo contra la costa. Y la espuma formándose por el movimiento.
De esas noches, supongo, en las que el cuerpo me pide huir, y la raíces me llaman, llevándome hasta la orilla del mar.
Advertisement
